Nelson Vivas, un trabajador compulsivo

By realcamisetas No comments

Si «el esfuerzo no se negocia» es una de las máximas que conforman la naturaleza de Simeone, Nelson Vivas también tiene frases célebres que ayudan a radiografiar su carácter. Especialmente una: «Sólo en el diccionario éxito está antes que trabajo».

Es el primero de los tantos paralelismos que le convierten en alma gemela de Simeone. De ahí que desde que convivieran en la selección de Argentina vestidos de corto sabrían que estaban hechos el uno para el otro cuando tocara pasarse a los banquillos. Tanto, que cuando formaron tándem entre 2006 y 2011, al igual que El Cholo, Vivas siempre lucía de traje en los partidos. Una elegancia que hoy en los partidos del Metropolitano resulta un contraste con el chándal del equipo que siempre porta Xabi Ruiz, el scouting junto al que no se pierde ni un solo detalle de lo que ocurre en el césped desde la zona de prensa.

Un hábitat que obviamente no le pertenece para nada (tanto al descanso como nada más pitar el árbitro baja raudo al vestuario), pues su figura se aproxima mucho más a la de un primer entrenador que a la de un segundo. Lo demostró cuando por motivos familiares no pudo seguir a Simeone en su aventura europea y se quedó labrando su carrera en Argentina. Su labor es una bendición para cualquier técnico, pues ese espíritu inquieto, al estilo del Cholo, le lleva a tener la mente siempre ocupada en tácticas, rivales… Tampoco es de quedarse quieto, siendo habitual que sea él quien proponga ideas para desarrollar en los entrenamientos.

Sin ir más lejos, el cuaderno que le entregaba a Simeone al final de cada campeonato, en el que figuraban al detalle cada entrenamiento, las ausencias, el rendimiento de cada jugador, el trabajo táctico realizado, las pruebas llevadas a cabo, así como el resumen de cada partido sirve para ilustrar su mano en las conquistas del Apertura 2006 y el Clausura 2008 con Estudiantes y River Plate, respectivamente.

Un trabajador tan compulsivo en su profesión como en el día a día, en el que también tiene que estar todo en orden. Desde los yogures de su nevera, como si del mismo supermercado se tratara, hasta la ropa de su armario, perfectamente colocada por prendas y colores, sin una sola arruga y en una perfecta armonía que también alcanza a los cojines del sofá o a cualquier objeto de la casa. Cómo no, también luce impoluto su coche, que jamás deja aparcado sin que las ruedas estén alineadas con exactitud al trazo que delimita la plaza de garage.

No obstante, Simeone no es el único que agradece la presencia de Nelson Vivas. La experiencia que le dio participar en un Mundial (se perdió el de 2002 por una grave lesión) y dos Copas América, haber vestido las camisetas del Arsenal, el Inter, River y Boca (incluso pasó por el Celta), así como haber jugado tanto para Menotti, como para Bilardo, pasando por Bielsa le permiten saber cómo se trata a un jugador. De ahí que no necesite levantar la voz ni alterarse para transmitirle firmeza, convicción y confianza. Así se viste el sucesor del Mono Burgos.

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