Las cinco razones del Atlético para ser tercero

By realcamisetas No comments

Cumplido el objetivo primigenio de cada temporada de sellar la clasificación para la próxima Champions, el Atlético no se dejará llevar, ni mucho menos, en las dos jornadas que le aguardan ante Getafe y Real Sociedad. Aunque haya quien pudiera pensar que acabar en la tercera plaza que ostenta ahora o en la cuarta a la que aún podría caer no tiene mayor importancia, la realidad es que los rojiblancos tienen motivos de peso para no bajar los brazos.

Economía. Si bien la mera participación en la máxima competición continental constituye el grueso de un presupuesto que ha ido engordando año a año a medida que Simeone convertía en una rutina acabar entre los tres primeros de la tabla, lo cierto es que el reparto económico que LaLiga viene realizando en el último lustro en función del puesto clasificatorio invita a no despreciar la opción de finalizar lo más arriba posible. Así, la diferencia entre el tercero (15,08) y el cuarto (12,76) fue de casi tres millones, el anterior de 2,3 y los tres primeros de uno. Ni que decir tienen los casi 5 kilos de más que ingresó el Atlético (17,04) por ser segundo respecto al Valencia que fue cuarto.

Prestigio. Aunque también pudiera pensarse que es una cuestión baladí, el actual status alcanzado por el Atlético era impensable hace una década (sin tener que remontarse otra más cuando dio con sus huesos en Segunda). De hecho, cuando Simeone llegó al rescate para reflotar la entidad, la clasificación histórica de la Liga indicaba que el tercer club de España era el Valencia, el cuarto el Athletic y el rojiblanco no era más que el quinto. A 82 y 51 puntos de distancia respectivamente avistaban desde el Calderón a sus antecesores. Hoy, después de que en cada una de las ocho temporadas completas del Cholo en el banquillo, sólo haya navegado en el podio de la tabla, el vuelco experimentando en el acumulado de todos los ejercicios del campeonato es demoledor: el Atlético es el tercero indisctublemente, aventajando en 90 puntos al Valencia y en 187 al Athletic.

Respeto a los rivales. Innumerables son los casos de equipos que han alcanzado sus objetivos in extremis y contra pronóstico aprovechándose de la dimisión de los dos grandes una vez que ya habían cumplido o que ya no les era posible conseguir sus metas. Una adulteración del torneo en definitiva por más que no atentara contra la normativa, en la que no quiere verse envuelto el Atlético consciente de lo mucho que puede haber en juego para otros clubes, de ahi que el mejor modo de honrarlos a todos es competir como siempre.

Naturaleza competitiva. Para un técnico que en su diccionario no cuenta con el término ‘autocomplacencia’, bandera de la cultura del esfuerzo y el trabajo, que no entiende de amistosos, finales o pachangas en la plaza del pueblo y que sólo tiene entre ceja y ceja ganar aunque se trate del parchís, jamás existe un partido en el que no haya un motivo para pelearlo. Su propósito cuando llegó fue hacer del Atlético un equipo competitivo. A día de hoy no existe ninguno en el mundo que se ajuste mejor a ese propósito. Su máxima siempre fue la de acabar lo más arriba posible. Así que cuando pudo acabó campeón, si no subcampeón y si no tercero. Es una ley de vida.

Preparación de la Champions. «Ganar lleva a ganar» es otro de los lemas que Simeone ha conseguido inculcar en su vestuario para llevar al Atlético a cotas insospechadas. De ahí que no haya mejor escenario para empezar a preparar la Champions que encadenar otros dos triunfos que permitan dar rienda suelta a la racha sin doblar la rodilla iniciada en febrero y que, parón mediante, ya alcanza los 16 partidos. Tras lograr además enganchar a prácticamente toda su plantilla en esta miniLiga que entra en su fase final, la visita al Coliseum y el cierre liguero ante la Real se presentan como dos oportunidades más para que se reivindiquen unos, ‘experimente’ con otros y engrase, en definitiva, la maquinaria ganadora de cara al gran reto continental que aguarda en agosto.

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