Atlético de Madrid El Atlético en plan campeón (de invierno) por muchas razones

By realcamisetas No comments

Casi 25 años después el Atlético de Madrid vuelve a proclamarse campeón de invierno, pese a que al cuadro rojiblanco le restan tres partidos aún por disputar de la primera vuelta. Acabar la primera manga del campeonato en la primera posición no tiene más que un valor honorífico, aunque sí es un indicativo a tener en cuenta. En el caso del Atlético además, el precedente invita a soñar, ya que la última vez que lo consiguió fue en 1996, la temporada del Doblete.

Que llegue como líder en solitario cuando estamos ya próximos al ecuador del campeonato no es casualidad. Son varios los factores que han contribuido a ello.

Fortaleza defensiva

La fortaleza defensiva es una de las señas de identidad del equipo desde la llegada de Diego Pablo Simeone. En el Atlético de Madrid el delantero centro es el primer defensor del equipo. El equipo rival tiene que superar hasta cuatro barreras defensivas para después enfrentarse al último muro defensivo que es Jan Oblak. Eso se traduce en que el Atlético concede muy pocas ocasiones de gol a sus rivales y de esta forma se minimizan los riesgos. Esta temporada ha encajado 6 goles en 16 partidos. La cifra más baja en las cinco grandes Ligas. Además, el meta esloveno ha dejado su puerta a cero en 11 de esos encuentros.

El poder del equipo

Las palabras de Nelson Vivas minutos antes de que diera comienzo el partido ante el Sevilla reflejan claramente el pensamiento que se ha instalado en el vestuario rojiblanco: «El equipo es un todo más allá de las individualidades. El todo es más que las suma de las partes», decía la nueva mano derecha de Simeone. Es el resumen perfecto de la filosofía de este equipo. Hay jugadores importantes, de jerarquía, pero ninguno es imprescindible. Gana sin Joao Félix, sin Suárez, sin Saúl y también sin Koke. El punto fuerte es precisamente el equipo. Ahí reside su fortaleza.

La versatilidad de sus esquemas de juego

Es posible que el aficionado rojiblanco se sepa el once de su equipo de carrerilla, pero a veces es muy difícil acertar el puesto que van a ocupar sobre el terreno de juego determinados futbolistas. Lo de Marcos Llorente ya es de locura. Tan pronto juega de delantero, como lo hace de extremo, de mediocentro o incluso de carrilero. Al madrileño se quedan ya pocas opciones que explorar dentro del equipo. Además Simeone cuenta con varios esquemas de juego perfectamente utilizables que van del 4-4-2 y sus variantes al 3-4-2-1. Este último dibujo es el que está poniendo en práctica últimamente con resultados excelentes.

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